
¿Se puede decir algo original al respecto? ¿Al respecto de qué? De Palermo. Mejor rendirse. ¿Para qué buscar calificativos? Verano, invierno, otoño, primavera y otra vez Palermo. Sí, la vida sigue igual. Pasan los años, pasan los jugadores, queda Palermo. Agregando capítulos a su película. Porque, si se supone por un momento que éste no es un torneo amistoso, habría que ir buscando más bronce para el monumento: 3 a 3 en el tercer minuto de descuento. Ni al mismo Palermo le importó que fuera amistoso: celebró con camiseta al aire y se tuvo que ir expulsado. ¿Amistoso? Palermo...
Más allá de la hazaña del mismo de siempre, partidos como éstos sirven para sacar conclusiones. Bueno, cualquier partido y cualquier entrenamiento vienen bien para hacer deducciones. Pero en el verano la tónica se potencia. Simeone, que ya lo sabía, confirmó que Bordagaray es un atorrante. En el buen sentido, porque el tipo hace cosas de potrero con un montón de ojos en la nuca (los muchos de la cancha y los muchísimos de la tele). Y no se habla del bailoteo absurdo sobre la pelota para que después Monzón le pegue una patada de patotero. Lo que hizo Bordagaray fue meter una soberbia comba de emboquillada para dejar petrificado a Abbondanzieri un minuto después de servirle el empate a la zurda del Kily González. Aunque sea una producción estival, no es poco. Y tampoco es casualidad porque contra Estudiantes también se había lucido con una vaselina y ante Newell's, para cerrar el año, pueden contar muy bien lo que hizo los hinchas de Banfield. Entonces, Bordagaray es una opción para el Cholo. Muy útil. Mientras que el Papu Gómez, más cerca de irse que de quedarse, demostró, una vez más, que no vale la pena hacer mucho esfuerzo por retenerlo.
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